domingo, 31 de marzo de 2013

[...]

Miro al suelo, sintiéndome mal conmigo mismo, ella está cabreada, no hace falta ser ningún lince para darse cuenta.

-Eres imbécil, ¿porque no me lo has dicho antes?
-Mira como estábamos .. Estabas fatal conmigo, la sola idea de lo que va a pasar me hacía sentir mal... Si te lo decía en ese momento...

No soy capaz de continuar, algo me dice que da igual como se lo explique, no lo va a entender, esto es inevitable. Levanto la vista del suelo y le miro a los ojos. Ella me responde con una mirada inquisitiva, con los ojos abiertos hace un gesto con la cabeza esperando a que continúe...

-Si me lo decías en ese momento, ¿que?
-Estabas enfadada. Me respondiste mal, si te lo hubiera dicho me podrías haber respondido lo mismo, que me jodiera... No me sentía con fuerza como para aguantar tu indiferencia en ese momento...

Tiemblo, se que no lo va a entender, no merece la pena seguir intentándolo  explicarle que era un momento en el que la necesitaba de verdad. Estaba débil y no podría con mas...

[...]

lunes, 25 de marzo de 2013

Maldita noche

Eran la una y veinte cuando sentí que me arrastraban lejos.
Entonces alce el brazo y abrí la mano, pero no me quiso sujetar.
Ahora siento que estoy demasiado lejos, que no habrá forma de volver.

domingo, 24 de marzo de 2013

Yo cada vez que me pasa esto, o similar, me siento mas gilipollas.

Es curioso

Es curioso de los que nos preocupamos, la importancia que le damos a las cosas. Sin ser conscientes de que se le debería dar más (o menos) importancia. En el caso que más me está jodiendo se le da importancia (demasiada) a algo que no lo tiene, sobre todo en comparación con otras tantas. Que es lo que duele después de todo? Una patada en los huevos? Una caída? Una quemadura? Un puñetazo a la pared? Una paliza? No lo creo. Sin embargo, se tiende a dar más importancia a estas cosas. Sólo porque es físico.


Otra cosa curiosa es la forma de reaccionar a los diferentes elementos que nos rodean. La caída de alguien, una broma de mal gusto, un falso enfado, un insulto, la muerte de un familiar... Reaccionamos bien o mal dependiendo tanto del elemento principal (la persona relacionada) como la situación que te rodea, aunque el hecho acontecido sea el mismo.

Y lo peor de estas cosas, estos errores estas acciones, es que no somos conscientes de ello. Bien porque no podemos, bien porque no queremos.

sábado, 23 de marzo de 2013

Soy penoso

Ahora es cuando se me cae la cara, me encierro en mi habitación  Y nadie me vuelve a ver en la vida. Creo que tampoco me van a echar de menos.

Novio de repuesto

Estaba cansada, se le notaba en como escribía, estaba cansada de aguantarme.
Ella, que nunca me había fallado estaba cansada. Ya no se sentía con animo ni de crearme una nueva pompa. No se sentía con ánimos de decirme falsas verdades para hacerme sentir mejor. Y me dijo la verdad, la dolorosa. "Novio de repuesto". No me lo esperaba, pero no podía debatir nada. Ella siguió hablando y desahogándose . Al final no me quedó otra que pedirle perdón.