Estaba yo caminando a mi casa, cuando pasé por un grupo de gitanos, los gitanos que hay por detrás de mi casa son muy buena gente, y son las personas que menos problemas buscan del mundo, no se de donde sale esa mala fama que tienen.
En fin a medida que me iba acercando me fije en que un niño, de unos 11 o 12 años tenia una bolsa con una pata de jamón con poco mas que el hueso, se lo acababan de regalar a la familia.
En mi vida había un visto un niño con una sonrisa tan grande, estaba dando saltos con la bolsa y mirando el jamón.
Cuando pasé por delante el niño me miró malicioso, y me dijo... "Te lo regalo" con la clara intencion de burlarse de mi...
Mi vena borde iba a saltar, le iba a contestar "Tengo uno con carne en mi casa en el cual no hay que chupar el hueso para saborearlo" pero entonces recordé lo que había visto hace unos instantes, esa felicidad...
Entonces cambié de idea, le sonreí y le dije "Que suerte tienen algunos", el niño me devolvió la sonrisa, ahora sin maldad, y me dijo, "a que sí?" y siguió saltando...
Al fin y al cabo... Quien soy yo para arruinarle esa felicidad a un niño, todo el mundo tiene derecho a ser feliz, si en este momento yo no lo soy, pues ajo y agua, espero, y ya lo seré.
Igual que el niño, que con tan poco era tan feliz...
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