miércoles, 20 de noviembre de 2013

Ella lloraba por haberlo perdido en el desierto.
Y en el desierto lo buscó por cientos de años.

Ella lloraba porque podría ser que lo perdiera en el océano, y no en el desierto.
Y en el océano lo buscó por cientos de años.

Ella lloraba porque podría ser que lo perdiera en la montaña, y no en el océano.
Y en la montaña lo buscó por cientos de años.

¿Cuantos cientos de años tardará en pensar si realmente lo ha perdido?

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